¡AMAN!*
Inspirado en la voz y el canto de Aynur Doğan @aynurdogan
En el desierto petrificado
ruinas de vidas pasadas.
Voces y visiones
de deseos extraviados sin remedio.
Aman, aman, aman, ¡aman!
Entre las piedras,
a duras penas se abren paso
raíces y hierbas sin nombre.
Pero el sol, dador de vida,
las mata cada día de nuevo.
Aman, aman, aman, ¡aman!
Un ser humano pisoteado: toda la humanidad ultrajada.
Lejos, la tierra de sus ancestros sin retorno posible.
A medio camino entre el infierno terrestre y el infierno en el mar.
Suspendidas en la nada, miradas vacías, manos vacías.
Pechos deshabitados.
Aman, aman, aman, ¡aman!
Explorando el límite del dolor ajeno,
los carceleros ciegos, los gobernantes…
con la mueca de sonrisa de pega en la cara,
se complacen los unos a los otros.
Aman, aman, aman, ¡aman!
Mientras tanto, la humanidad ultrajada espera abrigo,
una mirada, una palabra de acogida.
Espera…, espera… Y en la espera se apaga.
La tierra de nadie tampoco nos pertenece.
Está pintarrajeada de fronteras y muros.
Aman, aman, aman, ¡aman!
¿Volvemos? ¿Seguimos? Yo lo intentaré, no me queda otra.
¿Conoces a alguien allí? Inténtalo tú primero.
Nosotros,
esperaremos tu llamada en este vasto campo de chozas…
… en el lodo…
donde los niños ya ni sueñan, ni piden, ni hablan.
Donde la intimidad es un lujo desconocido.
Donde nos deshumanizan para olvidarse de nuestra existencia.
Aman, aman, aman, ¡aman!
Otro desierto, éste líquido, embarrado,
en el que la dignidad es ausencia.
Aquí sí que no crece nada.
La vida está congelada.
Somos solo cuerpos vaciados.
Mientras…
los carceleros se lavan las manos y prosiguen, henchidos
en su afán de construir un mundo de mentiras bien trenzadas,
que les mantenga en el poder para siempre.
Aman, aman, aman, ¡aman!
Verdugos con careta de cuidadores.
Guardias con careta de amigos
Funcionarios con careta de guías.
Asesinos con careta de gobernantes.
Aman*, aman, aman, ¡aman!
*clemencia, piedad, ¡ay de mí!
Segovia, noviembre 2019