EL HILO

Querida amiga, querido amigo:

Hay un punto en el que la voz se retira no porque se agote, sino porque ya no le pertenece el tiempo.

He habitado ese punto.

Durante estas semanas de silencio, la vida ha estrechado su cauce hasta volverse casi invisible: noches sin orilla, días suspendidos en una luz tenue, el cuerpo marcando un compás ajeno a toda voluntad. En ese territorio, la palabra no desaparece, pero se vuelve otra cosa: respiración, latido, apenas un hilo que no alcanza todavía la forma.

No he querido traer a RETORNO AL ESTE (ni a 400Latidos) esa intemperie.

Alexey von Jawlensky. Meditation. 1934

Este espacio —lo sabes— no admite la prisa ni la impostura. Es un lugar donde la escritura ocurre cuando puede sostenerse en su propia verdad, y no antes. Forzarla habría sido traicionar precisamente aquello que la convoca.

Sin embargo, incluso en el silencio, algo ha seguido escribiéndose. No en las páginas, sino en una zona más honda: una escucha distinta, una paciencia que no conocía, una forma de estar que no busca comprender de inmediato. Como si, en ausencia de rumbo, se estuviera trazando otro.

No estoy todavía de regreso.

Pero empiezo a percibir, muy levemente, una dirección. Un hilo casi imperceptible que, si no se rompe, acabará por conducirme de nuevo hasta ti.

Quería dejar constancia de ese hilo.

Y agradecerte la permanencia —también cuando no había nada que ofrecer—.

Volveré, cuando la voz y el tiempo vuelvan a encontrarse.
Donde el hilo no se rompa.

Con afecto,
Maja

19 comments

  1. Sabemos que estás ahí, y esperaremos con paciencia sabiendo que volverás cuando tú voz y tú alma regresen .
    Gracias por este regalo de palabras directas al corazón.

  2. Pensando en ti me pregunté hace unos días ¿Donde están las mariposas cuando arrecia la tormenta? Las imagino con sus alas plegadas sobre la gruesa corteza de un viejo roble…agazapadas pero espectantes ante ese nuevo sol que abre su paso entre las nubes luminosas…y de nuevo retomarán el vuelo sobre los prados de esta intensa primavera. Cuidate!! Te esperamos!! Un fuerte abrazo Maja!!

  3. Gracias por avisar.
    No te preocupes. Sigue sorprendiéndote mientras descubres lugares nuevos, también en el interior. Y luego nos cuentas…
    Un abrazo.

  4. Querida Maja, es un placer leer estás palabras que tejes y que nos envuelven cuando te leemos o te escuchamos, lo mismo da. El resultado es que nos cautivas hasta la hipnosis.
    Muchas gracias desde ese territorio donde acaban las palabras y comienzan los sentimientos.

  5. Ojalá ese hilo se fortalezca para que puedas trazar el nuevo rumbo. Estaremos esperando tu regreso.
    Piedad

  6. Querida Maja
    Gracias por compartir tu relato interior. Aprecio tu escritura tanto como tu voz, que cuando sea el momento, volveremos a disfrutar; junto con las maravillosas músicas que nos regalas.
    Aquí estoy, al ptro lado del hilo: espectamte.
    Besos

  7. Gracias por tu honestidad y tu valentía…En este mundo en el que todos tenemos algo que decir y en el que el silencio a veces desaparece, es maravilloso oir a alguien diciendo: ahora no es el tiempo y permitirse el paréntesis, la pausa.Haciéndolo, quizás otros también se lo permitan. Un abrazo que te acompañe en ese tránsito que estás viviendo y que enriquecerá estos 400 latidos.

  8. Muchas gracias por todo lo que nos compartes sea por escrito o con tu voz, esperaremos el tiempo que sea necesario para volverte a escuchar, mucho ánimo y aquí estaremos.

  9. Maja, esperamos tu vuelta, respetamos tu tiempo. Cuando te sientas con fuerzas, aquí estaremos esperando.

    Un abrazo

  10. Y cuando ese hilo casi imperceptible, sujete el nuevo rumbo que trazas, yo estaré aquí esperando tu regreso.
    Un beso.
    Pie

  11. Querida Maja, es muy metafórico y muy triste lo que escribes. Estás describiendo, no solo tú estado de ánimo, sino el de muchas y muchas de nosotras. Estamos con el hilo roto, si, aún así hay que seguir adelante. Tendremos que hacerle, tantos nudos como se necesiten, al hilo. Es el único sostén que tenemos, junto con la esperanza.
    Tú eres mi ejemplo de fortaleza. Con mucho cariño. Cris

  12. Veo ese hilo, Maja. Brilla solo cuando la luz es propicia y apacible. Pero ahí está, tranquilizador y deseoso de adquirir la consistencia, trenzada y fibrosa, de las maromas de un puerto de donde siempre salen barcos. Quizá en Éfeso o en Alejandría, en Gades o en Bizancio. Pero nos veremos.

      • Gracias, Maja.
        A veces, atravesamos esos momentos de sensaciones profundas que llevan al silencio. Realmente no hay nada que decir, porque se está viendo y entendiendo con ojos nuevos.
        Esa experiencia es única, para uno mismo.
        Disminuyen los significados y procede vivirlo sin más.
        Lo entiendo perfectamente.

        Un abrazo.

      • Aquí estaremos, Maja, esperando oír tu voz que abre caminos .
        Un cálido abrazo.
        Elizabet

      • Tu hilo teje nuestro consuelo en.estos tiempos difíciles. Aguardar tus palabras es mantener la esperanza

Deja una respuesta