RETORNO AL ESTE -ES- T.01 Ep.04. «LA SOMBRA DE MI VOZ»

Como decíamos ayer…

Me quedé sin voz. Enmudecí ante la indecible crueldad. También el cuerpo me castigó, frenó…las cosas como son. El primer retorno fue breve, casi un espejismo. Esperemos que a partir de ahora ningún ruido acalle la voz.

Homo homini lupus. Plauto (siglo III a.C.) ya sabía de qué estábamos hechos. Y Platón (siglo IV a.C.), que decía en «La República» que habría que elegir para gobernar aquéllos que no codiciaran el poder.

RETORNO AL ESTE -ES- T.01 Ep.04. «LA SOMBRA DE MI VOZ»

En este capítulo entre otra cosa me pregunto por:

EL EXILIO DEL SILENCIO

Cuando decidí que ya estaba bien de paripés y teatrillos, de que nadie escuchara a nadie y todos hablaran a la vez a voz en grito, sin siquiera reconocer al otro como sujeto viviente y sufriente, volví la espalda al mundo. Traté de buscar cobijo en el silencio, pero el silencio se había marchado. Se fugó. Se vio abocado al exilio. No soportaba por más tiempo el desvergonzado griterío del autobombo, el obsceno ensimismamiento de los humanos tontos y vanos. De esta mitad de la humanidad que no quería saber nada de la tragedia de la otra mitad. Esta primera mitad se había entregado súbitamente al auténtico fervor por la propia imagen, el propio ombligo. Igual que los orangutanes que se descubren en el espejo de un lago. 

Foto por cortesía de Javi Fiunte: https://www.instagram.com/jfiunteh/ INSTA: @jfiunteh

Me pregunté entonces: ¿existen campos de refugio para el silencio, donde alguien se ocupe de proporcionarle alimento, techo y abrigo? ¿Quién le hace compañía? ¿Tiene el silencio a alguien que le reconforte, que le cante nanas, que le enjugue las lágrimas?

Si alguien sabe, si alguien se entera de ese lugar, por remoto que sea, que me lo haga saber, lo ruego. Iré yo a abrazar el silencio, hacerle compañía, cantarle nanas. A acariciarle los ojos cansados de llorar y darle cobijo en mis brazos, en mi cuerpo. Que se refugie el silencio en mí. Que construya y ocupe nuevamente su lugar, aunque sea trabajoso y cansado cuando uno ya lleva siglos a sus espaldas. Que enseñe cordura y escucha a los humanos tontos y vanos. Que dejen de mirarse el ombligo para darse la mano. Que exijan “que grite la flor y que se calle el cardo”. Que nos juntemos en paz y en silencio y seamos un único pueblo inmenso, inamovible e insobornable que no se cansará de gritar en silencio hasta que se devuelva la dignidad a cada uno de los que poblamos la tierra. Hasta que dejen de mentir, de tomarnos por imbéciles y nosotros dejemos de creernos sus mentiras. Que nuestro silencio, nuestro no aprecio sea la cadena perpetua de los violentos y los que los aúpan al poder.

Maja Vasiljevic

Enero de 2026. Publicado en «Y ser como la  estrella inaccesible y alta, alumbrando en silencio. Una antología» .

9 comments

  1. Gracias Maja, por este programa. La música espléndida y tu voz, que aún en su sombra, sabe resistir ante la crueldad del mundo. Esta valiente denuncia nos invita a vaciarnos de todo contenido inutil y crea un lugar donde acoger al silencio.
    Pie

  2. Gracias, Maja. Es todo un privilegio leerte y escuchar esta mágica música, que es como silencio para el alma. A veces nos quedamos mudos porque las palabras son insuficientes y no ha manera de manifestar el dolor ante tanta crueldad impune. La Impotencia que nos acalla.

  3. Por fuera del ruido letal del mundo, sus atrocidades, sus medios y voceros, escuchamos allá lejos, donde a duras penas sobrevive el silencio, la voz de nuestra conciencia a través de las palabras de Maja, en esta ocasión con un «aguijón» ético, de imprescindible y necesaria denuncia y solo posible desde un » lugar en el borde», casi un «desde afuera» que lo convierte por ello mismo en un espacio de intimidad, conciencia y disidencia. Valores y posiciones que, en los tiempos que corren, marcan la diferencia entre estar vivo o ser un zopenco.
    Gracias Maja por crear y mantener este entrañable rincón.

  4. Gracias gracias
    Me siento parecido a lo que dices pero me produce mucha pena y desesperación
    Llevo en silencio mucho tiempo y no me consuela
    Es como una rendición
    No te rindas sigue p’alante

  5. Hola Maja.
    Una alegría volver a escucharte, aunque sea a través de la sombra.
    Tienes un programa esquisito lleno de sensibilidad.
    Un abrazo!

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